Jaque al viejo orden hemisférico
Movimientos de la reina dentro de la variante cubana
El cinco de agosto último se realizó sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos OEA sobre la situación política en Nicaragua. En la cual, el embajador Michael Kozak, representante ante la OEA y miembro de la Oficina para Asuntos del hemisferio occidental de los Estados Unidos, expresó que: “la dictadura de Murillo-Ortega supone una amenaza para la paz y la seguridad en nuestro hemisferio”.
Se realizo, producto que el pasado 19 de julio, Daniel Ortega anunció públicamente: No más elecciones en Nicaragua. Días después, el 28 de julio, presentó una iniciativa de reforma constitucional que propone ampliar de seis a siete años el mandato de la llamada copresidencia, permitir su renovación y elevar a rango constitucional restricciones que impedirían la participación política de opositores.
Asimismo, el Departamento de Estado precisó: “Estados Unidos se dirigió al Consejo Permanente para destacar la necesidad de una acción urgente, y presentó un proyecto de resolución copatrocinado por Argentina, Costa Rica, Panamá y Paraguay con el fin de convocar una reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores para determinar una respuesta colectiva. Estados Unidos no puede seguir actuando en solitario contra la amenaza que la dictadura de Murillo-Ortega supone para la estabilidad de nuestra región”.
El comunicado concluye con los términos del “jaque: “Ha llegado el momento de que la OEA demuestre su valor a la hora de unir a la región para hacer frente al escarnio que se hace de los principios democráticos y apoyar el derecho del pueblo nicaragüense a un futuro libre de tiranía”. De la misma manera, como en el duelo entre Lasker y Capablanca realizado en La Habana en 1921, las palabras de la comisionada Payá se posicionaron en el tablero al decir: “este Consejo ya se pronunció en febrero, y la Asamblea General lo ratificó en Panamá, en junio. El Estado de Nicaragua se retiró de esta Organización. Los nicaragüenses, no”. “El régimen los borró de un registro; nuestro sistema debe activarse para protegerlos”.
Por lo que la discusión ya no consiste en redactar otro comunicado de preocupación. Consiste en decidir si una organización creada para preservar la paz, la democracia representativa y la cooperación hemisférica puede seguir observando cómo un régimen elimina elecciones, pluralismo y ciudadanía sin pagar un costo colectivo.
La variante cubana[1]
La idea de una “variante cubana” me insurge desde el ajedrez, no desde falaces conspiraciones de novelas de espías. Lo hago basado en la épica de José Raúl Capablanca. Quien, producto de confiar en su talento, siguiendo reglas propias, desafió límites. Porque fue su grandeza, que hacía parecer fácil lo difícil porque entendía que piezas importaban y cuales sobraban, la que, sin importar obstáculos, le permitir construir un legado logrando el campeonato mundial de ajedrez entre 1921-1927. Por lo tanto, la referencia de una variante cubana se realiza desde hechos no de apariencias producto de raíces nacionales. Aunque no puedo negar existen[2].
Los rasgos que aparecen se refieren, por un lado, al “jugar fácil” como forma de accionar evitando cometer errores durante el desarrollo de piezas en el tablero. Que implica disponer de la habilidad de conocer lo qué quiere el oponente para actuar en consecuencia. Por otro, a la forma y velocidad de posicionarse en partidas simultaneas (que incluye todo el hemisferio occidental). Finalmente, tercero, por seguir reglas propias de la intuición, como aquellas, fruto del aprendizaje. Como, por ejemplo, el motivo por el cual se neutraliza las piezas del adversario, por qué se centraliza y conecta piezas. Por qué se mejora la posición de las piezas menos utilizada. Porque las reglas de José Raúl Capablanca son fruto del auto aprendizaje más que del estudio de aperturas.
Por lo tanto, la hipótesis de la existencia de una variante cubana en la política exterior de los Estados Unidos en el hemisferio se realiza luego de identificar acciones en tres diferentes ámbitos. El primero, en la forma de juego y de acción. A las tiranías dictatoriales, como las de Venezuela, Cuba y Nicaragua, el tratamiento institucional en base al viejo orden hemisférico, basado, por un lado, en la persecución a personas que ejecutan, incluso en el exilio y sus actos de represión transnacional y desplazamiento forzado de miles de personas, evidenciando graves violaciones a los derechos humanos.
En cuanto a democracias. La acción a favor de la salud económica para producir más trabajos productivos, familias estables y comunidades capaces de sostenerse por sí mismas en los diferentes países del hemisferio. Considerando como contraparte su aporte a cadenas de suministro estratégicas seguras. Esto por qué se mide los resultados de acuerdo a lo que obtiene el ciudadano estadounidense de cada dólar, voto, alianza y organización que financia.
Toda cancillería —no solo la estadounidense— debe poder demostrar que cada política, programa, contribución internacional y doctrina financiada con dinero de sus ciudadanos tiene una relación verificable con el interés nacional de su país. También, la variante actúa en contra de las fuentes de ingresos de la delincuencia y de economías ilegales. Como el trabajo forzado, la trata de personas y el narcotráfico, entre otros. Con lo cual se busca garantizar que el acceso al mercado más rico del mundo sea en base al muto respeto y no del aprovechamiento.
Porque en el hemisferio la estabilidad democrática exige distribuir riqueza y poder institucional, consolidando naciones. No, modelos económicos. Porque la eficiencia económica no es la máxima, sino la estabilidad y desarrollo de las naciones. Una economía saludable no debe producir solamente bienes baratos y mayores ingresos, sino también, trabajos productivos, familias estables y comunidades capaces de sostenerse por sí mismas.
Tercero. El cambio en la inspiración propia y pragmatismo del jugador. La Doctrina Monroe-Corolario Trump mostró desprecio por parásitos enquistados. Incluidos malos hábitos, como el despilfarro y el entreguismo, que afectan la seguridad hemisférica de los Estados Unidos. Ambos producto de los costos de una casta política, que mediante un sistema que combina globalización, inmigración laboral, deslocalización industrial y creciente autoridad de instituciones tecnocráticas, cargo en contra, de trabajadores industriales, empleados con y sin títulos universitarios y comunidades dependientes de la producción nacional.
El resultado ha sido una profunda separación entre las élites metropolitanas y las clases trabajadoras y emprendedoras. Las primeras disfrutan de altos niveles educativos, movilidad geográfica y acceso a sectores económicos protegidos o altamente rentables. Las segundas enfrentan estancamiento salarial, precariedad laboral, dificultades de crecimiento, pérdida de influencia y concentran el malestar de numerosas comunidades.
Por lo cual, el Departamento de Estados ha tenido que ser capaz de ampliar el número y efectividad de sus intervenciones en múltiples tableros, reduciendo el gasto total en asistencia exterior y acción diplomática en 31 mil millones de dólares respecto de 2024 y 28 mil millones de dólares respecto del año pasado. Un recorte de esa magnitud no equivale a cortarse un brazo, sino medio cuerpo. Con el propósito de ganar autoridad moral para la implementación de la política exterior.
Durante la administración del secretario Rubio se ha priorizado acciones contra “duques y barones” plenipotenciarios, sean supranacionales o nacionales. Cuando digo, duques y barones, me refiero a aquellos que viven del dinero que no recaudan. Pero, además, quieren imponer sus puntos de vista o interés. Por ejemplo, como cuando exembajadores o cancilleres se permiten frecuentar la televisión para desacreditar lo que presidentes disponen. Que objetan acciones respecto de política exterior, a pesar de que, por mandato constitucional, es de exclusiva atribución de presidentes.
Por ello, la selección de embajadores, lo mismo que equipos en las embajadas, ha sido esencial para el desarrollo efectivo de su segundo eje. Esperando ver los avances de la lucha contra el narcotráfico y delincuencia organizada en el hemisferio.
La diplomacia orientada a resultados establecida, tanto en las representaciones en el extranjero como las regionales en Washington, movilizan sus territorios. A pesar de retirarse de 66 organizaciones internacionales identificadas como derrochadoras, ineficaces y perjudiciales. En particular en el hemisferio Occidental. Hemos dado cuenta, por ejemplo, que la cuota americana para la OEA en 2026 está en suspenso. Mientras que para el Escudo de las Américas no faltan recursos mientras muchos muestran su interés de pertenecer.
Tercero. Mientras el conflicto en las Américas está en una lucha de clase entre la elite dominante y las mayorías trabajadoras. Las cuales han perdido poder político, económico y cultural. La estrategia de reconstruir la presencia de los Estados Unidos está basada en reconstruir relaciones con pluralismo democrático y negociación organizada. Recogiendo el espíritu inicial de la Doctrina que impartió el presidente Monroe, no aceptando la “fuerza e influencia” colonizadora desde países europeos.
Porque el “labor market” o mercado laboral es institución social fundamental. El trabajo no es simplemente un medio para obtener ingresos. El empleo proporciona dignidad, disciplina, independencia, identidad, responsabilidad y participación en la comunidad. Cuando una sociedad pierde empleos productivos, especialmente aquellos accesibles para trabajadores sin educación universitaria, no solo pierde salarios: también se deterioran la familia, la comunidad y la cohesión social.
Política exterior que incluye políticas industriales y comerciales que favorezcan la inversión doméstica, la producción manufacturera y empleos con salarios suficientes para sostener una familia. Significa reconocer el pluralismo productivo requeridos por toda economía. Que permite que personas con distintos niveles educativos, habilidades y capacidades puedan realizar trabajos valiosos y sostener una familia. Ocupando el trabajador nacional centro en la política exterior.
Porque el llamado “consenso económico” dominante desde finales del siglo XX: libre comercio, globalización, automatización, inmigración laboral y expansión del Estado de bienestar. No tiene aceptación por quienes han resultado perjudicados. Dado que una transferencia gubernamental nunca podrá sustituir un puesto de trabajo ni reconstruir una comunidad productiva.
La dama en acción
Luego del protocolo, la sesión se inició con la valiente voz la comisionada María José Payá miembro de la comisión interamericana de los derechos humanos[3] CIDH, quien, en tres minutos y quince segundos preciso los términos del rescate sobre la #muertecivil, la violencia, desapariciones y persecuciones que se viven en Nicaragua.
Transcribo textualmente sus palabras por no encontrar mejor descripción posible para ello. “Quiero comenzar esta intervención con un documento que no existe. Es la partida de nacimiento de una mujer nicaragüense que sí nació. Nació en Nicaragua, de padres nicaragüenses, en un hospital nicaragüense. Pero, si hoy alguien buscara ese asiento en el registro civil, no encontraría nada. Fue borrado. Y, con él, se fueron su cédula, su pasaporte, su título profesional, su pensión de vejez y la casa donde crecieron sus hijos. La Corte Interamericana ya le puso nombre a esto: se llama muerte civil.”
“Este tipo de muerte no es una excepción: es uno de los riesgos extremos que pueden enfrentar las personas nicaragüenses por decir lo que piensan. Pero no es el único. La Comisión ha venido documentando, a través del MESENI, persistentes y graves violaciones a los derechos humanos en Nicaragua. Las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas, la persecución religiosa, la violencia contra los pueblos indígenas y afrodescendientes y la represión política de la dictadura de Ortega-Murillo han instaurado el miedo en la ciudadanía. Los nicaragüenses viven bajo un régimen sin garantías ni libertades, que intenta silenciarlos sistemáticamente.”
Además, la comisionada Payá mostró los movimientos de una dama. Expresó, por todo el tablero, que la comisión advirtió “en su Informe Anual 2025, que la reforma constitucional aprobada el año pasado, que modificó más de cien artículos de la Constitución, consolidó un régimen incompatible con los principios de la democracia representativa, al eliminar la separación de poderes y concentrar el poder en la copresidencia”. Expresando, además: “su repudio a esta iniciativa, por ser incompatible con el artículo 23 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y con los principios de la Carta Democrática Interamericana”.
En resumen, las palabras y sobrios movimientos de la comisionada hicieron temblar hasta la estatua a caballo del libertador Bolívar, a las afueras de la sala del mismo nombre. Incluso produce la impresión como si la CIDH se hubiera tardado o no se hubiera expresado antes, respecto de lo que venía ocurriendo en Nicaragua. Sin embargo, no es así. Hubo sendos informes de la CIDH en 1981, 2002 y 2017 señalando los diversos aspectos o “tipos de árboles” que desarrollaba la tiranía Ortega-Murillo. Siendo evidente, además, que los informes fueron insuficientes para que los estados miembros de la OEA tomen acción.
Habiéndose consolidado la tiranía en Nicaragua hasta la podredumbre ¿Qué ha cambiado? Por un lado, el trabajo de la comisionada Payá en la CIDH aporta claridad en la descripción y documenta “todo el bosque” de la tiranía de Murillo y Ortega: Violencia, desapariciones, persecuciones, muertes y muerte civil. Incluidos números y nombres.
Por otro, la acción del departamento de estado, quien, en base a países miembros del Escudo de las Américas, patrocina reunión del máximo nivel en la OEA para establecer acciones conjuntas. Tercero, los cambios, producto de resultados electorales en Costa Rica, Colombia y Perú durante 2026, deben producir cambios en las votaciones.
Ahora, como bien recordó la comisionada Payá, en la resolución de la Asamblea General de Asunción de 2024 se precisó que: “la crisis democrática y de derechos humanos en Nicaragua, afecta la estabilidad y la seguridad de otros países de la región”. Producto que, según información de la sociedad civil, 838,363 personas han abandonado su país desde 2018. Uno de cada nueve nacidos nicaragüenses. Produciendo el mayor éxodo de su historia reciente; superior, incluso, al de la guerra de los años ochenta.
Por lo cual, la Comisión, urgió al régimen a cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos; a cesar la persecución contra su población; informar inmediatamente sobre el paradero de todas las personas cuya suerte permanece desconocida, y a liberar a las personas que permanecen detenidas arbitrariamente.
Sentenciando: “reiteramos el llamado a los Estados miembros de la OEA a utilizar, de conformidad con la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana y los instrumentos pertinentes, los mecanismos disponibles para contribuir al restablecimiento de la institucionalidad democrática y el pleno respeto de los derechos humanos en Nicaragua, conforme al principio de garantía colectiva del sistema interamericano”. Por ello, mientras el viejo orden pregunta cuánto debe aportar Washington para sostener el sistema. Los ciudadanos del continente preguntan: ¿qué resultados o soluciones produce el sistema para justificar el aporte?
Movimientos de engaño desde las negras
A consideración del embajador Kozak, durante su presentación como representante permanente de los Estados Unidos en la OEA, los cancilleres se deberían reunir antes de septiembre, cuando el régimen pretende aprobar la modificación constitucional. Con el propósito de: “examinar todo el abanico de opciones licitas disponibles en los planos diplomático, institucional, económico y de seguridad colectiva”. Sin embargo, no se realizó votación.
De acuerdo con las exposiciones de los embajadores, se identificó que los países del Escudo de las Américas[4] lograrían conformar una mayoría (en torno a 18 países) de miembros de la Organización de Estados Americanos. En particular los embajadores de Perú y el Uruguay en sus mociones de apoyo manifestaron estar de acuerdo con la convocatoria a la reunión de Cancilleres. Más la reciente asunción de Abelardo de la Espriella a la presidencia de Colombia hace muy probable el cambio de posición expresada por su embajador permanente.
Por su parte México indico que “debe ponderarse adecuadamente la convocatoria a una reunión de consultas y que hay que buscar canales de dialogo”. Mientras Brasil, que: “la organización debe desempeñar un papel constructivo, priorizando la apertura de canales de negociación”. Canadá, avalando las acciones coloniales desde el imperio y en concordancia con el comunicado conjunto emitido donde expresa su preocupación, monitoreará la situación de cerca y se mantendrá comprometida en la democracia a favor de los nicaragüenses. Dejando abiertas opciones sin excluir la convocatoria a la reunión de cancilleres.
La CIDH ha señalado que las reformas constitucionales recientes concentraron poder y erosionaron la democracia representativa. La OEA dispone de instrumentos políticos y jurídicos. Los gobiernos del hemisferio disponen de votos. Lo que falta es convertir la condena en una secuencia de consecuencias diplomáticas, institucionales y económicas compatibles con el derecho internacional. Cuba intentará mover, presentando cualquier presión como imperialismo, porque le es favorable para su propio tablero. presentando cualquier presión como imperialismo.
Esa narrativa funcionará mientras Washington parezca reclamar obediencia y la OEA produzca únicamente comunicados. Se debilita cuando la respuesta es colectiva, jurídicamente delimitada y exigida por la ciudadanía de todo el hemisferio.
Para la variante cubana la acción evidente consiste en simplificar el tablero “porque una tiranía que elimina elecciones no necesita otra década de diagnósticos”. Como tampoco, una organización, que cobra cuotas y no puede demostrar resultados. En ello se siente apoyada por las clases trabajadoras postergadas de todo el continente que le ayudan a ganar legitimidad produciendo naciones soberanas capaces de defenderse de tiranías, carteles y coerciones externa.
Eso no es un patio trasero. Son múltiples partidas en el que cada nación conserva sus piezas, pero ninguna dictadura puede patear el tablero y seguir cobrando respeto diplomático. Veremos que nos deparan las próximas reuniones.
[1] José Raúl Capablanca (1888-1942) ajedrecista cubano, invicto entre el 10 de febrero de 1916 y 21 marzo de 1924. Logró el campeonato mundial de ajedrez entre 1921-1927. Se hizo conocido por su habilidad, y velocidad de juego. Aprendió el ajedrez observando, pero se le imputó maestría en “jugar fácil”, por saber dominar el tablero evitando cometer errores durante el desarrollando de piezas. A lo largo de su carrera se hizo famoso por realizar partidas múltiples en diferentes países. La mayor se reportó en Ohio, durante el invierno de 1922, donde expuso sus “reglas” con las cuales enfrentó a ciento tres oponentes. Ganando ciento dos partidas quedando solo una en tablas. Falleció producto de un derrame cerebral, aunque se dice que habiendo aprendido que por arrogancia, perdió el campeonato mundial.
[2] Marco Antonio Rubio ciudadano americano de ascendencia cubana quien juro el cargo de 72avo Secretario de Estado, el 21 de enero de 2025, ha creado un departamento que prioriza los intereses de los Estados Unidos. En el discurso de recepción a la secretaria estuvo acompañado por el congresista Mario Diaz Ballard, también de cubanoamericano, indicando como broma qué, si hubiera un cubano americano más, se consideraría una conspiración. https://www.youtube.com/watch?v=GdAeCJPqLf4
[4] Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Trinidad y Tobago.


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