Aprista: Adjetivo y Gentilicio
Todo pueblo o nación tiene un discurso natural que explica su identidad colectiva. En el Perú, la Alianza Popular Revolucionaria Americana, posee una trayectoria histórica centenaria con continuidad familiar, cultural y política. En resumen, de clase. Por ello aprista, es adjetivo y gentilicio. Siendo su perpetuidad, el aprismo. Donde rupturas radicales con su pasado destruyen convivencias e instituciones.
Existe una identidad aprista entendida como continuidad histórica, síntesis cultural y proyecto político compartido en el Frente Único de las clases productoras. Negarlo o intentar rupturas, erosiona instituciones y convivencia dentro del pueblo aprista. La política democrática exige conversación, negociación y discurso. Por tanto, arrebatos para imponer dentro del aprismo nunca nos llevaron a buenos resultados. Porque ellos deben entenderse como un todo para la comunidad espiritual, la continuidad dinámica, el mestizaje cultural, y el proyecto político común.Aprista es la identidad. Como la peruanidad para los peruanos. Es su esencia. En el caso del Perú, son sus diferentes sabores, olores, sonidos y andares. Lugares escogidos para sus luchas y sacrificios, porque existe Peruanidad en sus tierras, ríos y montañas. Lo mismo ocurre con la identidad aprista. En el Perú existen esencias porque existen apristas. Existen Apristas porque en el Perú existe esencia. Esta tautología de lógica circular es más que una mera afirmación que requiera confirmación, porque la disposición a entregar la vida está en ambas.
Sin embargo, el aprismo digital aún no llega a compartir ese contacto de la tierra con las manos. En teoría nunca podrá. Tampoco logra, entendimiento del regionalismo de los explotados y de los explotadores esencia del regionalismo aprista. Dialogar mas de ello lo dejo para otra oportunidad.
Aprista significa identidad familiar y cultural, identidad política y tradición histórica. Comunidad moral y proyecto republicano. En resumen, esencia metafísica de síntesis mestiza. Lo que somos y queremos ser, no se consigue a caballazo tosco, carpetazos o a trompadas, aunque lo hemos intentado con frecuencia durante nuestra centenaria vida. Sin embargo, más hemos avanzado cuando ha sido el convencimiento y la mesa de trabajo lo utilizado, que cuando pusimos seña o cruz.
Los símbolos del aprismo son de “trayectoria centenaria”, “depositarios del testigo”. Por lo tanto, son legado y parte del nuevo brote. Porque las identidades políticas son construcciones historicas que viven en gerundio con permanencias. Con un núcleo estable. No por nostalgia deseosa de volver a pasados idílicos y por ello irreales. Sino, real entendimiento de las raíces comunes que compartimos los miembros del Frente Único. Por ello nuestras luchas insurgieron desde el trabajo común como la Autopsia del Presupuesto Civilista o la Autopsia de las Finanzas de la Tiranía del General. Para hacer que el discurso este al alcance de todos.
El discurso aprista no es sostenido por hombre de paja. Es sostenido por una clase, dispuesta redimir el yugo impuesto por una casta con dinero del pueblo. No identifica quien sostiene. Sino quienes y porque lo sostienen. Tampoco caricaturiza una posición adversa de manera vaga, porque le debilita en el debate. No todo son defectos, en el texto identificado como Agenda Social. Tiene virtudes. Sin embargo, no es discurso político. Ni texto intelectualmente sugerente, menos retóricamente eficaz. Profesionalmente hibrido, pero filosófica y políticamente carente. El documento presentado funciona mejor como ayudamemoria que como ensayo identitario de argumentación rigurosa. El veredicto final es que no es documento que actualice las luchas justas del aprismo.

Comentarios